BCOME

MEDIR PARA MEJORAR

Para proteger el planeta, primero hay que entender con precisión cómo lo impactamos. Por eso, desde 2020 en Ecoalf colaboramos con BCome, una plataforma independiente y experta en análisis de impacto. Juntos, medimos y trazamos el recorrido de cada prenda, desde la extracción de la materia prima hasta su llegada a nuestro almacén. Porque no creemos en la intuición ni en las promesas vacías. Creemos en los datos, la ciencia y la trazabilidad como la mejor forma de combatir el greenwashing.

¿CÓMO MEDIMOS EL IMPACTO DE NUESTRAS PRENDAS?

Para conocer cuál es el impacto de nuestras prendas en el planeta, BCome aplica un sistema científico llamado Análisis de Ciclo de Vida (ACV). Se trata de una radiografía completa de la historia ambiental de cada producto. No nos quedamos solo con lo que pasa en la fábrica final, sino que medimos el impacto desde la primera etapa de la cadena de suministro.

NUESTRO ALCANCE

Nuestra medición sigue el enfoque “Cradle-to-Gate” (de la cuna a la puerta). Esto significa que el ACV traza cada impacto ambiental que ocurre en el viaje de la prenda:

  • 1. El origen
    Desde la extracción misma de las materias primas (el algodón, el plástico reciclado, etc.).

  • 2. El proceso
    El tejido, tintado, impresión y los tratamientos.

  • 3. La producción
    La confección y fabricación de la prenda.

  • 4. El destino
    Hasta el momento en el que el producto terminado llega a nuestro almacén.

HIPÓTESIS, DATOS Y LIMITACIONES: EL COMPROMISO DE NO ESCONDER NADA

El ACV necesita muchísimos datos para ser exacto. ¿De dónde los sacamos?

  • Datos reales y verificados.

    Mapeamos desde el Tier 1 (la manufactura) hasta el Tier 4 (las materias primas). BCome utiliza bases de datos contrastadas y actualizadas (siguiendo estándares internacionales como las normas ISO 14040/14044).

  • La limitación y
    nuestra regla de oro.

    A veces, las cadenas de suministro son tan complejas que es difícil obtener el 100% de la información de un proveedor. Cuando nos falta algún dato, ¿qué hacemos? Aplicamos la regla del escenario más conservador y estricto. Preferimos asumir que el impacto ha sido mayor a maquillar los resultados.

  • Unidad funcional.

    Para que los datos sean comparables, estandarizamos los resultados basándonos en la producción de una sola prenda (por ejemplo, una talla M), un accesorio o un par de zapatos.

Esto incluye aspectos como:

La escasez de agua.

El calentamiento global
(emisiones de carbono).

Partículas finas
(emisiones que afectan la calidad del aire).

El uso de recursos fósiles y no renovables.

Tener estos 16 indicadores nos permite ver la foto completa y tomar decisiones estratégicas para que nuestras próximas colecciones sean aún más respetuosas con el planeta.

¿DE QUÉ HABLAMOS CUANDO MOSTRAMOS “AHORROS AMBIENTALES”?

Para calcular si una prenda realmente ha supuesto un “ahorro ambiental” (o por el contrario, una “deuda ambiental”), no podemos medir el impacto en el vacío. Necesitamos compararlo contra el estándar de la industria.